El perfil comprende tres vertientes de logros educativos que se esperan como efectos del proceso de educación formal, a saber: la orientación humano-profesional (el ser), la formación intelectual (el saber) y el desempeño operativo del especialista culinario (el saber hacer).

A través de una práctica constante sustentada en una metodología educativa, centrada en la solución de problemas, se propone lograr que el egresado sea un especialista altamente competente en su ámbito especifico de acción para:

  • Emplear con eficacia y eficiencia los métodos y técnicas propios de los ámbitos gastronómicos orientados a las circunstancias individuales y de grupo que afronta en su práctica profesional.
  • Reflexionar con sentido crítico acerca de los recursos, diagnóstico y manejo de las herramientas empleadas dentro de su ámbito especializado de acción.
  • Seleccionar, analizar y valorar la literatura de su especialidad aplicándola con pertinencia a su quehacer cotidiano; con el fin de sustentar, profundizar y ampliar sus acciones profesionales.
  • Colaborar productivamente en grupos de trabajo, procurando una visión integradora de su quehacer en relación con el trabajo  de los demás profesionales del área.
  • Participar en acciones de educación dirigidas a los demás estudiantes y grupos sociales, así como en la difusión del conocimiento a las nuevas generaciones de profesionales del área.

Tener presente en el ejercicio de su especialidad los principios del humanismo considerando la integridad del individuo.